Dirección: Danny Boyle
País: Reino Unido
Año: 1996
Duración: razonable (89 minutos)
Género: drama
Intérpretes: Ewan McGregor, Ewen Bremner, Johnny Lee Miller, Kevin McKidd, Robert Carlyle, Kelly McDonald, Peter Mullan (sí, la mitad son McAlgo porque la peli se desarrolla en Escocia)
Guión: John Hodge (adaptación de la novela de Irvine Welsh)
Montaje: Masahiro Hirakubo (creo que éste no es escocés)
Producción: Christopher Figg, Andrew McDonald
Mark Renton (Ewan McGregor) es un joven heroinómano soltero y residente en Edimburgo. Sus aficiones son meterse picos con sus amigos, robar para pagarse los picos y poco más. La peli empieza con una presentación en voz en off muy chula. De pronto, Mark se levanta y decide que se va a desenganchar del caballo.
La peli se presenta como una especie de relato autobiográfico narrado con voz en off en algunos momentos. La acción se subdivide en varios capítulos, aunque no estén indicados con un título, como courre en otras pelis (Kill Bill, por ejemplo). Y hay música, mucha y casi todo el rato.
Mark intenta desengancharse por sí mismo y más o menos lo consigue, incluso se liga a una chica (que luego resulta ser menor, qué cagada) pero vuelve a las drogas. Lo detienen por robo y entra en un programa de desintoxicación a cambio de no ir a la cárcel pero no funciona. Spud (Ewen Bremner), el amigo pringado, sí que va a la cárcel. Como la metadona no le va, vuelve a la heroína a lo grande: con una sobredosis. Sus padres le encierran en su cuarto para que se desenganche.
Como está hasta las narices de Edimburgo y de sus amigos, se larga a Londres y se busca un trabajo decente como agente inmobiliario. Vive tranquilamente allí durante un tiempo hasta que Begbie (Robert Carlyle), un broncas alcohólico, se presenta en su piso después de un atraco y se queda allí gorroneando. Luego llega Sick Boy (Jonnhy Lee Miller), un yonki filósofo, y también se queda. Y luego estos amigos deciden comprar nosecuantos kilos de heroína a un pringadillo de Edimburgo y revenderla en Londres por una pasta. Tenían otro amigo, Tommy (Kevin McKidd), que era normal, hasta que le deja la novia, se engancha a la heroína, contrae el SIDA y muere.
En la operación participan Mark, Begbie, Sick Boy y Spud. Ganan un dineral, aunque menos de lo que podrían haber sacado si hubieran sido un poco más listos. Mientras sus amigos duermen, Mark se fuga con el dinero, dejando a los otros en bragas. Aunque como Spud le da penita, le deja algo en una taquilla de una estación de Tren.
Lo mejor: el montaje y la banda sonora. Prácticamente en todo momento la acción va acompañada por música.
Lo peor: película no apta para personas fácilmente impresionables, escrupulosas o que hayan desayunado fuerte.
Observaciones: los personajes son raros. Me explico, nunca sabemos qué piensa o qué siente el protagonista, aunque estemos con él continuamente. Los demás personajes (a excepción de Tommy) no sufren ninguna evolución, y eso que Spud pasa un tiempo en la cárcel, eso te tiene que hacer cambiar por cojones.
Trainspotting, drama
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